Las Subastas

Las Subastas

 

El jugador activo puede iniciar una subasta después de la fase principal de su turno, si quiere y si puede mantener más gladiadores en sus edificios. Los demás jugadores pueden participar en la subasta si son capaces de mantener más gladiadores. Es decir, tanto para iniciar como para participar en una subasta, es necesario tener edificios disponibles. Puedes iniciar una subasta aunque no tengas monedas. Si tienes más gladiadores que edificios, elige y descarta gladiadores hasta que tengas tantos como edificios.

 

La subasta tiene los siguientes pasos:

 

1. El jugador activo muestra las tres primeras cartas del mazo de gladiadores: elige una de ellas y descarta las otras dos. Si no quedan cartas de gladiador, tomará los gladiadores veteranos descartados y los barajará para formar de nuevo la pila de gladiadores. Ten en cuenta que tendrás que elegir un gladiador aunque ninguno te convenga. No podrás descartar los tres gladiadores.

 

2. Los jugadores que tengan edificios disponibles y quieran participar en la subasta, hacen sus ofertas por turnos. Todas las ofertas tienen que ser iguales o mayores que la oferta mínima. Los jugadores que tengan edificios disponibles pero no quieran participar en la subasta, pueden pasar. El orden para hacer las ofertas es el siguiente:

 

  • a. El jugador situado a la izquierda del jugador activo anuncia su oferta en primer lugar, diciendo cuantas monedas está dispuesto a pagar por el gladiador subastado.

 

  • b. A continuación, los demás jugadores anuncian sus ofertas de uno en uno y en el sentido de las agujas del reloj.

 

  • c. El jugador activo es el último en anunciar su oferta.

 

 

3. El jugador que haya anunciado la mayor oferta deja las monedas ofrecidas en el centro de la mesa, se queda con el gladiador subastado y lo coloca enderezado junto a sus otros gladiadores. En caso de empate entre dos o más jugadores, el último jugador que anunció su oferta se queda con el gladiador, salvo que alguno de los jugadores empatados tenga el Tribunal (ver sección Edificios).

 

Las subastas tienen una sola ronda. Ningún jugador puede anunciar ofertas después de que el jugador activo haya anunciado la suya. Si ningún jugador hace ofertas por un gladiador, la subasta termina y el gladiador se descarta.

Sólo pierde las monedas ofrecidas el jugador que se queda con el gladiador. El resto de jugadores conserva sus monedas.

 

 

 

Ejemplo de Subasta

 

Pablo quiere iniciar una subasta para conseguir un nuevo gladiador con el que seguir combatiendo.

 

1. Pablo muestra las 3 primeras cartas del mazo de los gladiadores, que son un Aegyptius, un Phoenicius y un Gallus. Pablo quiere un gladiador para combatir, por lo que elige subastar el Gallus.

 

 

2. Pablo espera a que los demás jugadores hagan sus ofertas para hacer la suya después. Ignacio, que está a la izquierda de Pablo, ofrece 3 monedas, la oferta mínima para el gladiador Gallus.

 

A continuación, Alberto, que está a la izquierda de Ignacio, ofrece 3 monedas. Por el momento, el Gallus sería para Alberto al final de la subasta.

 

Jaime, que construyó el Tribunal, ofrece 5 monedas y le cede el turno a Pablo, que es el jugador activo, para que haga la última oferta.

 

Pablo quiere quedarse con el gladiador Gallus para seguir luchando. Normalmente, 5 monedas habrían sido suficientes para llevárselo, pero Jaime tiene el Tribunal y ya ha ofrecido la misma cantidad: si empatan, Jaime se quedará con el Gallus. Por eso, Pablo ofrece 6 monedas.

 

3. Pablo ha hecho la mayor oferta y sólo le resta dejar en el centro de la mesa las 6 monedas que ofreció para quedarse con el Gallus.

 

Nota: En el libreto de instrucciones de Ludi Gladiatorii este ejemplo aparece indicando por error que el orden de participación en las subastas es al contrario de las agujas del reloj (cuando debería ser en sentido horario, tal y como se muestra aquí).

 

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